Los riesgos de abandonar el hábito de la lectura y la escritura a mano

Si su hijo ha dejado de escribir y solo usa inteligencia artificial o toma fotos a las clase por que no quiere escribir, no es un avance: es una pérdida. Según el planteamiento de Carlos Javier González, profesor emérito de la Universidad de Madrid, (Master en Estudios Avanzados en Filosofía y Letras), escribir a mano activa procesos cognitivos claves que fortalecen la atención, la memoria y la comprensión. No es lo mismo capturar información que procesarla. Cuando el estudiante escribe, selecciona, organiza y reflexiona; cuando saca una fotografía, el aprendizaje se vuelve superficial y frágil.
Además, la escritura manual introduce algo esencial que hoy escasea: la pausa, el tiempo para pensar. Sin ese ejercicio, el cerebro se acostumbra a la inmediatez y pierde profundidad.
Vygotsky, expresaba que la lectura y la escritura son procesos socioculturales y herramientas de mediación semiótica, no se trata solo de una habilidad mecánica, sino que transforman el pensamiento del niño, permitiéndole pasar de funciones mentales básicas a superiores mediante la interacción con el entorno.
Por eso, exigir lectura y escritura diaria no es retroceder, es garantizar un aprendizaje real y duradero. Escribir a mano mejora la atención, la memoria, la comprensión, el aprendizaje, y nos obliga a parar. Todavía estamos a tiempo de modificar estas conductas, los adultos debemos insistir con el valor de la lectoescritura.
Lo más visto

El Dúo Coplanacu será uno de los grandes protagonistas del cierre de la histórica misa que presidirá el papa León XIV en Buenos Aires.

La Municipalidad de Clodomira te invita a una importante capacitación docente

Se viene la cuarta Fiesta Fantasmal en Santiago del Estero

Suspendieron la indagatoria de Julio Tejeda el femicida de Vanina Galván

Mel Gibson pidió oraciones en todas las Iglesias del mundo por el estreno de: "La resurrección de Cristo" ( primera parte)



















